Mi nombre es Alejandra, conocí a Karla a través de mi hermana en el 2018. Siempre además de las terapias convencionales con médicos y psicólogos, paralelamente también he hecho terapias alternativas.
En ese momento me encontraba viviendo distintas situaciones personales , pero lo que más me motivaba a buscar otro tratamiento era mi psoriasis.
Comenzamos con sesiones y en el año 2019 también hice sus talleres.

Hemos trabajado muchas, muchas cosas y gratamente tengo que decir que una vez concluida la sesión, no quedo analizando ni procesando, ya que una vez trabajado fluyó, sano y avanzó.

La experiencia es inigualable, pero para mi “la mejor de todas”.
Aprendí a ser objetiva, a pararme en la vereda de enfrente, a priorizarme y a descubrir que uno no es como es, sino que uno puede ser como quiere ser y mucho más en todo lo que nos propongamos, soñemos o deseemos.

Mi vida dio un giro radical, para ver el lado positivo de las cosas. Y la pucha que vale la pena.
Karla es una excelente profesional, siempre encuentra la mejor forma y es precisa en trabajar todo aquello que uno verbaliza y que no se da cuenta que es lo que realmente está afectando.